El vinilo también se diseña pensando en el montaje

El vinilo también se diseña pensando en el montaje

Preparas el diseño, envías el archivo y, unos días después, aparece colocado.

Pero quizá no ha sido tan fácil como parece.

Por eso, hoy no vamos a hablar demasiado de materiales.

Vamos a hablar de algo menos visible, pero igual de importante: cómo preparar un diseño para que pueda producirse e instalarse correctamente.

Primero, una pincelada sobre los materiales

No todos los vinilos sirven para lo mismo.

No vamos a sentar cátedra sobre la enorme cantidad de opciones que existen en el mercado. Solo ten en cuenta esto:

  • Vinilo monomérico:

    para aplicaciones temporales.

  • Vinilo polimérico:

    para aplicaciones más duraderas.

  • Vinilo ultratack:

    high tack, alto agarre o como quieras llamarlo. Para superficies difíciles.

  • Vinilo de fundición:

    para car wrapping y aplicaciones especialmente exigentes.

Así, sin más. Fácil, ¿verdad?

Claro que existen muchas más opciones: vinilos especiales, laminados, tintas, barnices o vinilos de doble visión.

Pero eso ya vendrá.

Primero, y siempre, tres preguntas:

¿Dónde se va a instalar? ¿Sobre qué superficie? ¿Durante cuánto tiempo?

Responderlas antes de empezar ahorra muchos problemas.

Las bobinas no son infinitas. Tienen un ancho

Y el diseño debería saberlo.

También podríamos profundizar mucho aquí, pero, básicamente, anota estos anchos habituales de bobina:

1.050 mm 1.370 mm 1.620 mm

Esto nos lleva a una idea importante: cuando una gráfica supera el ancho útil del material, hay que dividirla en paneles.

No, una pared de 500 × 270 cm no se imprime en una sola pieza.

Si no nos crees, prueba.

Se construye mediante diferentes paños que después deberán encajar correctamente durante la instalación.

Más ancho no siempre significa mejor

Sobre el archivo, un panel muy ancho puede parecer una buena idea: menos divisiones y menos juntas.

En montaje, no tanto.

Trabajar con paneles de más de 130 cm resulta incómodo y complica la aplicación.

Cuanto mayor es el paño, más difícil resulta manipularlo, alinearlo y evitar arrugas o desviaciones.

Y cuidado con los pequeños errores: 1 mm de desviación repetido en diez paneles acaba convirtiéndose en 10 mm al final.

El panelado no se decide únicamente para aprovechar el material. También debe facilitar el trabajo de instalación.

La solapa

Sí, se nota.

Pero con un buen instalador, queda bien.

Los paneles de vinilo suelen instalarse con una pequeña superposición entre piezas.

Como referencia, nosotros trabajamos con una solapa de 15 mm.

Esto significa que una parte del diseño se repite en los dos paneles contiguos para que puedan solaparse correctamente. Pero esto es problema nuestro, lo hacemos nosotros.

Deja margen

Si tienes que cubrir una superficie de 500 × 270 cm, no prepares necesariamente un archivo exacto de 500 × 270 cm.

Puedes prepararlo, por ejemplo, a 505 × 275 cm.

Ese margen adicional permitirá al montador ajustar, recortar y rematar correctamente la gráfica.

De lo contrario, existe el riesgo de dejar alguna franja en blanco o de que el último panel acabe quedándose corto.

También puedes indicarnos la medida final y nosotros prepararemos el margen necesario.

Diseñar exactamente al milímetro puede parecer preciso.

En instalación, disponer de margen suele ser todavía más preciso.

Cuidado con los textos

Si no nos indicas lo contrario, como norma general dividimos los paneles aproximadamente cada 130 cm.

Por eso es importante tenerlo en cuenta antes de cerrar el diseño.

Como referencia, trabajar con paneles de entre 100 y 130 cm suele funcionar muy bien tanto para impresión como para montaje.

No es buena idea hacer pasar una junta por mitad de una palabra, un logotipo o una cara.

Aunque, a veces, no queda más remedio.

Siempre que sea posible, conviene pensar dónde caerán las divisiones antes de cerrar el diseño.

En ocasiones basta con desplazar ligeramente un texto, modificar la composición o ajustar la anchura de los paneles.

No siempre podremos evitar todos los cortes, pero sí podemos intentar que las juntas aparezcan en zonas menos sensibles:

  • fondos lisos;
  • espacios entre elementos;
  • áreas con textura;
  • zonas sin información importante.

Diseñar también es pensar cómo se instalará

Una buena gráfica no es únicamente la que se ve bien en pantalla.

También es la que puede imprimirse, panelarse, transportarse y colocarse sin convertir el montaje en una prueba de supervivencia.

Antes de preparar el archivo final, recuerda:

1. Elige el vinilo según la aplicación. 2. Ten en cuenta el ancho disponible de las bobinas. 3. Evita paneles excesivamente incómodos. 4. Añade margen para realizar ajustes. 5. Procura que las juntas no atraviesen los elementos importantes.

Porque un panelado bien pensado casi no se nota.

Uno mal pensado suele convertirse en el protagonista.

← Volver al índice